Masía de Seniqueda

Masía en ruinas situada en una plana elevada al norte de la bahía de Montjoi. Era una construcción austera con los muros hechos con piedras de medida irregular sujetadas con tierra y los lados reforzados con sillares de cuarzo escuadrados. Aun así, es una muestra del pasado agrícola de estas tierras, hoy áridas.

El cultivo principal de esta masía era la viña. Multitud de bancales trazaos en el paraje son testigo de ello. Antes de la llegada de la filoxera en el Ampurdán (1879), la viña era el cultivo más rentable en estas tierras pero esta plaga, de origen americano, provocó la muerte de todas las cepas en cuatro años y probablemente propició el abandono de este lugar en 1895.

La compra de esta masía por parte de un ingeniero alemán, en 1908, para explotar la pedrera de mármol azul situada en el oeste, alimentó todo tipo de rumores en la población. Lo más frecuente fue que era un espía que vigilaba el paso de los barcos por la costa durante la Primera Guerra Mundial para después informar el consolado de Barcelona.